sábado, 4 de octubre de 2008

Elle attend

Remera a rayas, viento y soplido
Te espero y el ruido por debajo de todo lo demás
Las hamacas, el veintidós, las motos y el señor que habla solo.
Elle attend
Olores sabidos y empujones columpiadores, el murmullo que sonríe
Peso absoluto treinta y cinco cuando treinta y cinco no es zapato ni siquiera.
Mas tierra y raspón de rodilla,
Elle attend
Todas las tardes en todas las plazas son la misma tarde,
El mismo sol que nunca se pone y la nariz que duele de frío.
Espiral por el que se cae para volver cada vez.
Elle attend
Las manos en nudo, la bolsa al lado, piernas quietecitas.
La señora de las plazas, caminadora incansable de recorridos inequívocos
de vez en cuando se sienta cerca quand elle attend
Para que ella no se sienta tan sola en el mundo irreal de las tardes del otoño
Que verdea la brisa en la ciudad.

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